GRITALO. Los griegos festejan como locos el gol del triunfo qu eles permite seguir soñando con una clasificación a octavos.
De la mano de su DT Otto Rehhagel, Grecia sigue haciendo historia. A la conquista de la Eurocopa -hace seis años-, hoy se le ha sumado un hecho más que destacable para el fútbol griego. Por el grupo B, el seleccionado helénico superó 2-1 a Nigeria, y por primera vez sumó puntos y anotó goles en un Mundial.
Aunque mantiene la base de aquel campeón 2004, la Grecia modelo 2010 ya no es aquella que, con gran solidez defensiva y rematando a sus rivales de contra, supo coronarse dejando en el camino a varios grandes europeos. Luego de la derrota ante Corea del Sur en la primera jornada, quedó en evidencia que esa fórmula perdió efectividad y que, para salir adelante, había que cambiar.
Sin embargo, Rehhagel, convencido de sus ideas, decidió no modificar nada y afrontar el partido ante Nigeria con el planteo táctico que presenta su equipo desde 2004. Como se preveía, en el comienzo del encuentro los africanos se adueñaron de la pelota, toquetearon por abajo y contaron con las posibilidades más claras, ante la mirada de los griegos que sólo se limitaban a cerrarse en el fondo y apostar al pelotazo.
Cuando se cumplía el primer cuarto de hora, el tiro libre que Kalu Uche metió en el área griega no alcanzó a ser desviado por nadie, pero el arquero Tzorvas se comió todos los amagues y la pelota entró mansita para poner en ventaja a los nigerianos. Hasta ahí, Nigeria no lucía pero tenía el control y con eso le alcanzaba.
De pronto, todos se volvió negro para los africanos. Iban 33 minutos cuando Sani Kaita se hizo expulsar, luego de una reacción infantil contra el capitán griego Karagounis, a quien empujó e intentó agredir con una patada. Momento bisagra del partido.
DESCONSOLADO. Enyeama tuvo nuevamente una gran actuación pero su único fallo en el partido terminó en el gol del triunfo griego.
Rápido, el entrenador de Grecia sacó un defensor, mandó a la cancha al delantero Samaras y en el aire ya se percibía que algo imporante podía ocurrir. Sobre el final del primer tiempo, Dimitrios Salpingidis sacó un potente remate desde afuera del área que se desvió en un rival y se transformó en el primer gol de la Selección griega en un Mundial. Empate parcial y al descanso con otra mentalidad.
Ya en el complemento, el arquero nigeriano Enyeama –al igual que contra Argentina- comenzó a mostrar lo mejor de su repertorio ante las embestidas de los europeos, pero en la única que falló, dejó un rebote servido y Torosidis lo aprovechó para decretar el 2-1 final.
Con su primer triunfo en Copas del Mundo, Grecia igualó a Corea del Sur con tres puntos, aunque los asiáticos se ubican segundos por tener un gol más a favor. En la cima del grupo B se mantiene la Argentina, con seis unidades, que en la tercera y última jornada de la primera fase se enfrentará a los helénicos en busca de asegurar la clasificación. Todavía los cuatro equipos cuentan con chances matemáticas de pasar de ronda, pero atención, porque la Selección griega demostró que no se rinde y quiere seguir haciendo historia.
Ignacio Arias