CONMEBOL. La integran: Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Chile, Colombia, Venezuela, Paraguay, Perú y Uruguay.
Desde que se incluyó la modalidad de eliminación directa a cara o cruz a partir de los octavos de final en México 1986, ningún equipo sudamericano, exceptuando Brasil y Argentina, clasificó entre los ocho mejores.
Dicen que siempre hay una primera vez. Y el lugar común encontró varios aliados: en Sudáfrica 2010 se le anexan, a los países antes mencionados, Uruguay y Paraguay a los cuartos de final.
Cinco selecciones llegaron al Mundial por las vías de la Conmebol. Cuatro lo hicieron en forma directa -Argentina, Brasil, Chile y Paraguay- y Uruguay, que venció en un duelo de dos partidos a Costa Rica, lo consiguió en el repechaje.
No ingresaron todas al selecto grupo de ocho porque dos de ellas, Brasil y Chile, debieron eliminarse entre sí en octavos. “Los caminos se angostan”, como diría Maradona, y nuestros vecinos demográficos están dando que hablar.
De los cuatro que siguen con vida, todos finalizaron primeros en sus grupos. Disputaron 16 partidos y todavía no perdieron: ganaron once y empataron cinco, con 27 goles a favor y 6 en contra. Importante…
Sin embargo -y pese a los grandes resultados de los americanos en África contrastado con la merma en el rendimiento de los europeos, clasificaron a la segunda fase 6 de 13- Joseph Blatter, mandamás de la FIFA, y sus súbditos, analizan quitarle una plaza a Sudamérica porque Brasil, organizador de la próxima Copa del Mundo, se adueñará un cupo entre los 32 por ser anfitrión.
“Son sólo diez federaciones y tendrían 6 lugares sobre 10. El debate interno ya comenzó, pero esperaremos a que finalice este certamen para tomar una determinación”, anunció el suizo.
Las especulaciones se hicieron a un lado cuando Jerome Valcke, secretario general del ente regulador del fútbol, adjudicó que “No habrá reducción de equipos en ninguna Confederación”.
Las voces y opiniones son cruzadas. Mientras los nuestros se lucen en suelo sudafricano, los monigotes de traje siguen sin ponerse de acuerdo. Y en ese ínterin, Sudamérica, con los pantalones cortos a cuestas, hace historia.
Mauro Gurevich