BRAZOS CRUZADOS, cara de preocupación y el peor final. La Argentina de Maradona, goleada y eliminada.
Debido al sorpresivo gol de los alemanes cuando recién se habían jugados dos minutos de partido, a Maradona se lo vio con un comportamiento bastante diferente al habitual. El golpe tempranero de Müller puso en desventaja a sus dirigidos por primera vez en el Mundial, y el entrenador argentino se quedó sin palabras. De brazos cruzados, callado, serio y pensante. Con el correr de los minutos, Diego se recuperó del shock, comenzó a soltarse más y volvió a estar tan activo como siempre.
En el complemento, cuando parecía que el empate argentino estaba cerca, Alemania dio cátedra de cómo se ejecuta un contragolpe perfecto y, por ese medio, alcanzó el segundo y el tercero. Klose y Friedrich liquidaron la historia en sólo seis minutos. Y a Maradona se le volvió a modificar la expresión de la cara. El silencio volvió a invadirlo, pero exhibiendo una imagen de tristeza imposible de disimular. El cuarto y último tanto sólo sirvió para que al silencio y a la tristeza, se le agregara la impotencia absoluta que se podía adivinar en su mirada.
LA CONFERENCIA DE PRENSA
EL PARTIDO. Teníamos todo estudiado. Pero en el primer centro nos hacen el gol. Después de ahí empieza otro partido. Creo que nosotros le facilitamos la pelota a Alemania. Y Alemania en ventaja empezó a tener ideas que no había tenido en este campeonato del mundo. Sé que el resultado no es lo que pasó en la cancha. Ellos hicieron los goles, nosotros no.
AGRADECIMIENTOS. Esto no me quita el orgullo de estar al frente de estos jugadores. Quiero agradecerle públicamente a todo el plantel, al cuerpo técnico y a toda la gente que estuvo al lado nuestro porque no se cumplió el sueño, pero sí se encontró un camino. El camino de respetar el fútbol argentino. De tocar la pelota. Volver a las raíces. Yo me puedo ir mañana, pero me gustaría que estos chicos sigan demostrando lo que son. Haciendo ver el verdadero fútbol argentino. Sin misterios. Sin peleas. Sin un montón de cosas que nosotros logramos sacarles a los muchachos de la cabeza.
SUS JUGADORES. Yo tuve jugadores que ganan fortunas en sus clubes y vinieron aquí por gloria. Por eso estoy orgulloso de ellos. Les agradezco con todo el alma. El final no ha sido el esperado. Pero el que venga, tendrá que seguir este camino, porque es el camino que le gusta a los argentinos.
MESSI. Cuando pateó se le levantó la pelota o los arqueros que tenía enfrente siempre le atajaban todo. Ha jugado un gran Mundial. Al verlo llorar a Messi en el vestuario, el que me dice que Lio no siente la camiseta, es un estúpido.
¿EQUIPO PARTIDO? Si viste al equipo partido, yo diría que presentes tus proyectos a la AFA (dirigido a un periodista que le preguntó si vio quebrado al equipo y a Mascherano muy metido atrás). Yo vi un partido que se abre con una pelota parada y después tuvimos que salir a remar con un gol en contra. Y ellos cada vez que llegaron tuvieron la posibilidad de meterla y nosotros no. El equipo jugó bien, pero no tuvo la frescura necesaria para convertir. Pero equipo partido, no.
FUTURO. No estoy pensando ahora en mi futuro. Habrá que pensarlo bien. Por si las moscas. Todavía no pensé si tengo ganas de seguir. Tengo que hablar con mi familia y con los jugadores. Hay un montón de cosas. El fútbol que le gusta a la gente es este. El de ir a buscar. Ir a llevárselo por delante al rival. Tocar, jugar, rotar. No creo que el argentino tenga otra forma.
EL VESTUARIO. No hablé de mi futuro con los jugadores porque no es el momento. El vestuario era todo tristeza. No se habló de mi futuro, Solo algunas cosas del partido.
SUEÑOS ROTOS. Yo estaba tan ilusionado como todos los argentinos. Ver caer a mi país en un partido de fútbol es muy duro, y más para uno que vistió la camiseta. Pero ya vamos a sacar cuentas bien. De todas maneras, nos hicieron los goles que nosotros no pudimos concretar. Sabíamos que ellos con pelota parada eran muy peligrosos. En la primera que tuvieron se pusieron en ventaja. No quiero justificar nada. Alemania ganó 4 a 0. Hay partidos que te salen así y otros que te salen de otra manera.
EL INGRESO DE PASTORE. Otamendi tenía amarilla y estaba caminando por la cornisa. La idea era tirarlo a Maxi un poco más atrás para tener salida y Pastore que vaya por izquierda. Nada más que por eso.
¿ALGUIEN CONTENTO EN LA ARGENTINA? (Un periodista argentino le preguntó si creía que alguien se alegraría en Argentina por la derrota) ¿Me estás cargando? Me parece que es una cargada. No me jodas hermano. Yo te respeté desde que estamos hablando. No creo que nadie esté contento con esto. Un país donde se vive y se respira futbol, a nadie le va a gustar que quedemos eliminados.
OTRA TRISTEZA SIMILAR. El día que dejé de jugar al fútbol puede ser parecido. Pero esto es más reciente y más duro. Duro porque la ilusión de pasar el turno de hoy era meternos entre los mejores cuatro del mundo. Y no lo pudimos hacer. Teníamos la misma ilusión desde que salimos de Pretoria a Ciudad del Cabo.
ESTADO DE ANIMO. Casi a los 50 años, esto es lo más duro que me tocó vivir. Porque estar al frente de tantos buenos profesionales y que te pase esto, es una trompada de Muhammad Ali. No tengo fuerzas para nada.
[IA]